China recibe el 2016 con el desempleo y recortes salariales más serios de los últimos veinte años

Los obreros  nacidos los años sesentas y setentas,  aún recuerdan la turbulenta marea que los llevó a trabajar al sur de China en la década de los noventa. Los “trenes verdes” (trenes antiguos que iban a poca velocidad), salían lentamente hacia el sur, repletos de gente, unos parados, otros abajo de los asientos e incluso en las cabinas de equipaje.

En las regiones de  Dongguan y Shenzhen cuyo nivel industrial es más desarrollado, se encontraban migrantes provenientes de todas partes de China en el mercado laboral, en las tiendas de diez yuanes, debajo de los puentes y aún en las horcaduras de los árboles. En aquellos años, las pláticas cotidianas mencionaban  frecuentemente los suicidios por no haber encontrado trabajo, los “indocumentados confinados” para trabajar encerrados, las mujeres sin habilidades específicas que se ganaban la vida a través de servicios sexuales, los desaparecidos sin explicación alguna, las muertes por estampida en las estaciones del tren, etc.

“CON ESTE INSOPORTABLE PASADO, AUN EL RECORDARLO DUELE!”

Las principales causas por las que decenas de millones de personas migraron hacia el sur, pueden resumirse de la siguiente manera:

  • Millones de obreros de empresas gubernamentales fueron despedidos.

Debido a su baja productividad, su ineficiencia y al exceso de personal, las empresas del estado tuvieron graves pérdidas, mismas que aún subsisten por sus préstamos bancarios. Al ver que la economía de China era arrastrada por estas empresas, el primer ministro Zhu Rongji (de marzo de 1998 a marzo de 2003) llevó a cabo despidos masivos. Decenas de millones de trabajadores se quedaron en la calle para integrarse posteriormente al ejército migratorio del sur.

  • Muchas empresas del campo tuvieron que cerrar.

Existía una gran competencia entre las empresas gubernamentales y las empresas del campo por el mercado, por las materias primas y por muchas otras razones. Esta competencia produjo el descontento del sector industrial, reflejándolo en su planeación interna. El estado por su parte, adoptó políticas de endurecimiento hacia las empresas, dejándolas fuera de los créditos bancarios. A falta de apoyo financiero, las empresas del campo tuvieron que cerrar sus puertas y la población rural que previamente habían absorbido, también se marchó hacia el sur.

  • Debido a la política dual campo-ciudad, vigente por más de treinta años, la ciudad extrajo el fruto del esfuerzo campesino a través del “precio tijera”.

Ejemplificando lo anterior:

En 1977 el precio del trigo era de 0.76 yuanes ($0.12 dólares)  por kilo. Para comprar un kilo de harina de trigo el agricultor pagaba 2.6 yuanes ($0.40 dólares). Con un kilo de trigo se obtienen alrededor de 700 grs. de harina, y por ello la industria tenía por lo menos un yuan de ganancia en cada kilo.  En cambio, un agricultor trabajando arduamente no podía ganarse la vida de esta forma. En contraste, una pareja de campesinos que migraban al sur lograba por lo menos 3,000 yuanes ($465.00 dólares) netos al año. Y es precisamente esta gran oportunidad, la que hace que miles de millones de campesinos emigren por la desesperanza, para unirse al ejército de migrantes del sur.

DESPUES DE VEINTE AÑOS EL DESEMPLEO VUELVE A GOLPEAR.

A partir del 2002, cuando China se integra a la OMC y se convierte en la fábrica del mundo, surge una gigantesca oferta de empleos que capta a cientos de millones de personas que integraban el ejército migratorio. Paralelamente, la política de planificación familiar del estado reduce severamente la tasa de natalidad, hasta que en los últimos años aparece la escasez de mano de obra. Sin embargo, una serie de errores en las políticas gubernamentales obliga a que las cosas comiencen a cambiar.  

El gran desarrollo del sector inmobiliario detonado en el 2003, no solo llevó a convertir la riqueza china de los últimos veinte años en “bosques de hormigón” que aparecieron por doquier, sino que también sobregiró el fruto laboral del pueblo chino para los próximos veinte años.

En el 2008 recomenzó el progreso del Estado sustentado en el retraso del pueblo. El gobierno Chino empezó a aplicar la política económica de “apreciación externa vs. depreciación interna” la cual ayudó a los Estados Unidos, la Comunidad Europea, Japón y otros países a garantizar su reflujo de manufacturas de alta especialización, obligando a las fábricas de baja especialización a traslasdarse al sudeste asiático y a la India.

Desde el 2010 se dio una oleada de cierre de empresas privadas en Wenzhou, que luego se propagó a las ciudades de Dongguan, Quanzhou y a otras regiones intensivas en industria como Shenzhen. A finales del mismo año, dicha corriente se extendió con rapidez al sudeste, la zona de mayor desarrollo económico. Dentro de las empresas que cerraron se encuentran las pertenecientes al sector de las impresiones, ropa y calzado, muebles, lámparas, etc. También alcanzó los sectores de fabricación de alta especialización como los teléfonos móviles.

Si tomamos en cuenta que las empresas privadas chinas absorben más del 80% de la oferta laboral, el cierre de estas empresas arrojó nuevamente al desempleo a gran parte de la población económicamente activa. En el sector de las impresiones y embalajes, la empresa Kuailianda de Dongguan, que en el 2007 llegó a tener 7000 obreros, en septiembre del 2013 cerró repentinamente ya con tan solo 1,700 obreros. También Zhongda Printing que llegó a tener 6000 trabajadores en su mejor momento, a la hora de una protesta laboral en enero del 2014, solo quedaban 1,200.

Al comenzar el 2014, en el sector industrial estallaron una serie de colapsos y quiebras que arrojaron a millones de personas al desempleo. El cierre de la empresa más grande de embalajes en el norte de Dongguan, la Henghao Color Printing dejó a más de 500 trabajadores en la calle. Así la Qian Paper de Fujian, tras el cierre de su planta, provocó el desempleo a más de 1000 personas y lo mismo Litian a 400 en Shanghai. En el 2013, según el informe oficial, más de la mitad de las pequeñas y micro imprentas del sur, se declararon en quiebra,  con la consecuente significativa generación de desempleados.

Debido a la política de devaluación interna con apreciación externa, no sólo se redujeron los beneficios de las empresas exportadoras de impresos, sino que también aumentaron sus costos de mano de obra. Por ello, algunas se vieron obligadas a introducir equipos de alta velocidad y automatización, y como consecuencia, la necesidad de emplear personal se redujo severamente. Por ejemplo, en Yuto, el grupo empleaba 10,000 trabajadores en el 2012 y ahora apenas llega a 8,000. El grupo Yatushi de Heshan, Guangdong, llegó a emplear hace dos años a 20,000 trabajadores y ahora tan  solo da empleo a  14,000. Meiyingsen y Hexing, las dos pioneras del embalaje, a pesar de continuar en rápido crecimiento, debido a la continua introducción de equipos de automatización, no han aumentado su platilla de empleados en los últimos años.

Desde el 2014 surgieron en China oleadas de gente regresando a sus pueblos natales, aumentando este fenómeno en el 2015. En septiembre y octubre del 2014 tan sólo a Hubei regresaron 560,000 obreros, como campesinos a su provincia.

A finales de este año 2015, el deterioro de la economía china continúa: las cifras de las exportaciones no son nada prometedoras a pesar de haberse agrandado; la demanda interna no ha tenido una recuperación y la economía rural está deprimida. De acuerdo a esta tendencia, el número de desempleados será cada vez mayor y en esta gran depresión, podría repetirse en el 2016 la otrora gran dificultad para encontrar trabajo.

En nuestra opinión, la situación actual de escasez de oferta laboral, está por cambiar. Para la próxima primavera, los trabajadores que regresaron a su pueblo natal, volverán en busca de trabajo a las costas del sureste y reaparecerá una sobreoferta de mano de obra que no se ha presentado en más de diez años.

La burbuja de la oferta de trabajo podría aparecer después de las vacaciones de primavera, dado que:

  1. Las empresas que cerraron este año han llevado a millones de trabajadores de vuelta a casa, pero después de las vacaciones de primavera, será inevitable que vuelvan a buscar trabajo.
  2. Dos años consecutivos de pérdidas en el sector agrícola, harán que la antigua generación de obreros provenientes del campo, vuelva a salir en busca de trabajo y se vea obligada a dejar la tranquilidad de su pueblo. Los bajos precios de los productos agrícolas del 2013 al 2015 y las pérdidas para los agricultores, provocarán que en el 2016 los obreros migrantes que anteriormente fueron campesinos, regresen a la costa sureste.
  3. Con la supresión de impuestos agrícolas y precios relativamente altos de hace años, muchos campesinos se podían ganar la vida como ayudantes en las cosechas. En la primavera del 2016, ellos también se pueden unir al ejército de migrantes.
  4. En los últimos dos años, los egresados de las universidades han llegado a 7,000,000 por año. Pocos son los que realmente encuentran empleo; la mayoría está desempleada o subempleada, especialmente en las áreas rurales. Con la depresión actual del campo, estos Ninis (los que ni estudian ni trabajan), tratarán de salir en busca de trabajo.
  5. La inyección de grandes sumas de dinero a la Bolsa por parte del gobierno, produjo repetidas alzas artificiales en ella, que fueron interpretadas por los expertos como la intención del gobierno de apoyar al sector financiero desamparando al sector inmobiliario. Si esto fuese cierto, romperse la burbuja inmobiliaria, millones de trabajadores se quedarán sin empleo.

Dada la enorme deuda local, al estallido de la burbuja inmobiliaria y al mal desempeño futuro de las entidades económicas, en el 2015 el mercado chino entró en recesión. Por ello, después de varios años de bonanza, la difícil situación del empleo, reaparece en China con toda su crudeza. El gobierno se prepara para hacerle frente a esta situación, con recortes salariales y un férreo control.

El gobierno de Guangdong se adelantó. Recientemente 23 provincias publicaron la línea de referencia salarial del 2016, donde el promedio es de12%. La línea de referencia mínima la tiene Guangdong con el 9%; 1.5% inferior al año anterior que fue de 10.5%. y es la única región por debajo del 10%. Mientras que la ciudad de Dongguan, aún no ha publicado su línea de referencia salarial.

Tomando en cuenta la difícil situación del empleo para el 2016, el gobierno de Guangzhou, por miedo a la llegada de un gran número de migrantes acompañados de efectos negativos para la estabilidad social, el 21 de noviembre publicó el documento No. 36, en el cual todo migrante está obligado a acudir a la Oficina Laboral de la Ciudad, a más tardar a los tres días de su llegada, para efectuar su respectivo Registro.

Debido a la falta de eficacia, muchas empresas están reduciendo sus costos a través de recortes salariales, control de horas extras, reducción de beneficios, eliminación de aguinaldo etc., lo que hace que el nivel salarial real de los trabajadores tienda a bajar.

“NADA DETIENE LA FLOR QUE MARCHITA. COMO EXTRAÑO A LA PRIMAVERA QUE SE ALEJA!”

La situación real probablemente sea peor de lo que imaginamos. Por ello, se sugiere a las personas que cuentan con un empleo estable, respetarlo, apreciarlo y no cambiarlo. Los empleados con expectativas de aumento salarial, tal vez deban disminuir dichas expectativas y elaborar un plan de austeridad en su gasto para enfrentar los tiempos difíciles del futuro cercano.

Fuente: Dr. Lang xianping

Traducido por Jessika Wu

Corregido por Lia Ojeda